COMO UN MOSAICO, los cuentos de Daniel Quispe Torres componen cada cual sus propios contenidos y estilos.
Los textos no responden a un modelo uniforme. El autor señala que “la creación es ruptura, búsqueda de nuevos derroteros, invención de otros universos”. La intersección de la realidad y la ficción abren, prismáticamente, una diversidad de temas que van desde del amor en todas sus dimensiones, la muerte, la violencia sociopolítica, la fraternidad, el mito, el misterio, la soledad, la memoria; en fin, la vida y sus correrías.
Con un estilo a veces ligero y sencillo; otras, con un lenguaje poético y preciso, las narraciones discurren según su propia naturaleza. “No hay reglas absolutas, cada texto establece su propio modo de elocuencia”, nos dice Daniel. Y así, cada narración propone su configuración con sus sorpresas, sus tensiones, su ritmo y silencio.
Y el lector es el otro componente que cierra y abre los diversos sentidos, es quien descubre las estructuras como nuevos caminos a transitar, por lo que cada narración constituye un desafío en pro de la funcionalidad literaria que es múltiple.
La invitación a la lectura es la invitación a la libertad, como también a la construcción, del texto y lector, de nuevas historias y experiencias.
Ayacucho, 1964-