La gran corrupción —la apropiación indebida, sistémica, a gran escala y desde arriba de recursos públicos en beneficio propio— sigue siendo un problema omnipresente en todo el mundo. Afecta la capacidad de los gobiernos para educar, alimentar y atender a su población. Socava los derechos humanos, perpetúa la impunidad y erosiona la confianza en el gobierno y el poder judicial. Refuerza el descontento, el autoritarismo y la insurgencia. Sin embargo, la corrupción no es una fuerza estática. En esta obra, Naomi Roht-Arriaza explora cómo ha cambiado la corrupción y cómo el nuevo pensamiento anticorrupción, especialmente en América Latina, se centra en los derechos humanos, el acceso de las víctimas a la justicia y las reparaciones. Roht-Arriaza muestra cómo los activistas han utilizado la presión externa y el apoyo a los actores locales -donde las instituciones estatales han sido capturadas- y pone en primer plano las consideraciones anticorrupción al abordar la justicia transicional y los crímenes atroces. Escrito con historias y ejemplos atractivos, este libro será de interés para abogados, estudiosos de América Latina y cualquier persona interesada en luchar contra los cleptócratas con el objetivo de recuperar el bien común.