Decía Piglia que un relato se funda en la construcción de dos historias paralelas. En “El diálogo del cielo”, la idea pigliana se eleva al cubo: este trabajo muestra la escritura prosística de dos autores, unidos por los vientos y narraciones andinas.
El primer autor, Miguel García, joven poeta ancashino, autor de La gran hazaña de un loco, sorprende con una prosa que le aleja en 180 grados de su poética: si como poeta es abiertamente ácido, en sus cuentos vemos una mayor mesura. Sin embargo, continúa sus temas poéticos: la marginalidad, la vida del escritor maldito, las fuerzas oscuras que separan cordura de locura. Todo esto ambientado en las calles de Huaraz, con los apus, ríos y parques, donde los personajes deambulan sin dialogar con otro cielo que su mente. O se mitifican hasta volverse parte de las tantas historias entrañables de los pueblos andinos que García, con hilo dorado, ensarta para renovar, actualizar y reciclar: he ahí su aporte, el uso de los tropos clásicos en un aire más refrescante. En sus cuentos caminan parejitas con amores sigilosos como de antaño; mujeres del ande que tejen frazadas y buscan dinero para llegar a fin de mes; o seres fabulosos.
Siguiendo esta tendencia, Julio Chiuca Pachas nos presenta cuentos como “Pisthaco”, que recupera los viejos relatos de terror de los pueblos; en otros, como “El cóndor y el zorro”, enhebra la imaginación mítica. En sí, ambos dibujan una galería regionalista que, con diversas escenas cotidianas, nos muestra la vida andina; así se acercan a autores como Manuel Robles Alarcón y su “Los perros vagabundos”, o al prolífico Edgar Norabuena.
“El diálogo del cielo” reúne textos de ágil lectura, que participan en la gran (y necesaria) obra de identidad literaria de nuestro país.
Seremsa, 2026
Julio César Barco Ávalos