En Roblegrande, Opi, Diago y Juliana comparten sus días entre clases, juegos y caminatas a la escuela. Opi tiene una imaginación desbordante, Diago nunca se da por vencido y Juliana sabe cómo devolver la calma cuando hace falta. Sin embargo, esta mañana de clases no será como las demás. Después de leer este libro, recordarás la importancia de dialogar y no dejarte llevar por las primeras impresiones.