Se trata de un libro de autoficción y narrativa gráfica en el que reconstruyo una parte de mi infancia en la casa de mi abuela paterna. A través de recuerdos, vuelvo a ese espacio que habitó mi vida hace más de 30 años.
Hace un tiempo regresé a esa casa para dar punto final a la historia. Tomé una fotografía y me quedé observando el balcón: ese pequeño lugar se convirtió en un símbolo poderoso, capaz de contener la memoria, la ausencia y el cariño. Así nació el título de esta obra.
Lima, 1984-