En "Herencias", Janeth Villegas rinde un tributo poético a la agrobiodiversidad peruana y a quienes trabajan la tierra. Sus versos celebran el alimento como un medio de conocimiento tradicional: un legado inquebrantable que florece en cada surco y transita desde las manos de las abuelas hasta sus nietas.
Esta obra nos confirma que comer es, en esencia, un acto de memoria; además, se convierte en una invitación a mirar nuestro plato como un territorio vivo, recordándonos que cuidar nuestras semillas y granos es la forma más rotunda de fortalecer nuestra identidad.