Entre trompos, patines y panfletos, Rafael Rivera-Mundaca reconstruye una niñez limeña marcada por la memoria familiar, la calle y las contradicciones morales de un país profundamente dividido. Con humor, ternura y una mirada crítica que nunca pierde la ironía, estos cuentos retratan la formación sentimental de un niño que aprende —entre juegos, lecturas y pequeñas tragedias domésticas— a descifrar el mundo de los adultos.
En “Día de la Madre”, una multitudinaria reunión familiar revela la delicada frontera entre la competencia infantil, la ternura filial y el verdadero significado del afecto. “Chicho Chumbiauca y los libros del hambre” cuenta la historia insólita de un temido asaltante de bancos que decide formar un pequeño club de lectura con cuatro muchachos del barrio, cambiando para siempre su relación con los libros y con la vida. En “Entre gallos y mediodía”, la curiosidad adolescente conduce a un descubrimiento incómodo sobre la hipocresía social y las zonas grises de la moral popular. Y en “El pisco nuestro de cada día”, la tradición familiar, el humor criollo y la nostalgia se entrelazan en torno a uno de los rituales más entrañables de la cultura peruana.
Entre barrios antiguos, mesas familiares interminables y personajes tan entrañables como contradictorios, Rivera-Mundaca compone un fresco literario donde la nostalgia nunca es complaciente y la memoria se convierte en un territorio de aprendizaje. Estos relatos, cargados de humanidad y picardía, muestran cómo la infancia —entre trompos, patines y panfletos— puede ser también una escuela de conciencia.