El texto resalta que su vida es ejemplo de solidaridad, justicia social y defensa de los derechos humanos. Asimismo, invita a las autoridades y a la sociedad a valorar su legado y continuar trabajando por mejores condiciones de vida para los sectores más vulnerables. Actualmente, Alois Eichenlaub vive en Cajamarca, ciudad a la que dedicó gran parte de su vida y servicio, dejando una huella profunda en generaciones de campesinos, niños y jóvenes.