Relevancia del tema: En el proceso laboral, la prueba cumple un rol decisivo debido a la marcada asimetría entre trabajador y empleador. La mayoría de controversias —como despidos,
hostigamiento, horas extras o desnaturalización de contratos— se definen
según quién logre acreditar los hechos.
Ante ello, herramientas como la carga dinámica de la prueba, las presunciones y la inversión probatoria buscan corregir desigualdades, aunque generan también incertidumbres prácticas sobre su aplicación concreta.
Problematicidad: La falta de claridad sobre quién debe probar qué, y en qué momento se activa
el desplazamiento de la carga probatoria, origina debates recurrentes en sede judicial. Además, el incremento del uso de medios probatorios digitales (correos,
WhatsApp, redes sociales, grabaciones, entre otros) introduce nuevos desafíos en cuanto a su licitud, autenticidad y valoración, que aún no están suficientemente
estandarizados en la práctica procesal.
Propósito de la obra: Analizar de manera sistemática y aplicada el régimen probatorio en el proceso laboral, incluyendo el uso de prueba digital. La obra ofrece criterios operativos para estructurar demandas, defensas y estrategias probatorias, orientando a litigantes, jueces y asesores en la correcta aplicación de las reglas de carga, presunciones y medios electrónicos de prueba.