Lima es una ciudad construida a partir del encuentro de diversas culturas y tradiciones que, a lo largo de los siglos, han enriquecido su identidad histórica y social. Entre las comunidades migrantes que dejaron una huella profunda en nuestra capital, destaca de manera especial la comunidad italiana.
Su aporte puede apreciarse en múltiples dimensiones de la vida limeña. Su influencia quedó plasmada en la arquitectura republicana de la ciudad, visible en plazas, monumentos y edificaciones inspiradas en estilos europeos que aún forman parte del patrimonio histórico de Lima.
La comunidad italiana impulsó importantes iniciativas comerciales, empresariales y culturales que contribuyeron al crecimiento
económico del país y dieron origen a instituciones y marcas emblemáticas que hoy forman parte de nuestra historia.