Hay novelas que nacen de la imaginación y otras que surgen
de la memoria. La historia que el lector tiene entre sus manos
pertenece a esta segunda categoría.
Aunque los personajes y algunas circunstancias han sido
recreados por la narrativa, la esencia de esta historia hunde sus
raíces en una realidad dolorosa que marcó profundamente al
Perú de las últimas décadas del siglo XX. Es una obra de ficción
en su forma, pero profundamente verdadera en su espíritu.
Durante los años del conflicto armado interno, la violencia
ejercida por la organización terrorista Sendero Luminoso y otros
grupos subversivos causó miles de muertes, desapariciones y
sufrimientos que aún permanecen en la memoria colectiva del
país. Comunidades enteras fueron golpeadas por el miedo,
la incertidumbre y la destrucción. Ninguna sociedad puede
minimizar el dolor provocado por quienes pretendieron
imponer sus ideas a través del terror.