Buscar y encontrar textos sobre un tema determinado, en este caso poemas
de fútbol, escritos por autores peruanos, es una labor
que demanda tiempo, pues no solo implica revisar la biblioteca personal, sino
también consultar a amigos (poetas y lectores) y acudir a las
bibliotecas públicas. Poesía y fútbol parecen vivir separados, cada uno en su propia
realidad, sin embargo, ¿puede la literatura jugar a los deportes? Claro que sí. Píndaro, poeta griego del siglo V a. C., fue quien cantó la gloria inmarcesible de los vencedores en las competencias deportiva. Julio Cortázar, con Rayuela, convirtió la narración en un juego.
Y, así como hay poetas (de la zurda) en las canchas, también hay efectivos
delanteros de las letras, genios que con poemas sencillos (pases mágicos)
gustan y remecen el alma.