"Como han señalado muchos teóricos psicoanalíticos, el cine ofrece una versión pública del soñar. En el cine, los espectadores se someten a una serie de imágenes dispuestas en una estructura formal que resuena en su deseo. Al igual que el sueño para Freud, el filme es la realización disfrazada de anhelo -o una forma de fantasía-. Incluso si la películas no tienen su origen en el inconsciente del espectador, el acto de ver una, empero, requiere la activación y la participación de dicho inconsciente".