Cada año, miles de jóvenes con capacidad académica y deseos de estudiar quedan fuera de la educación superior — no por falta de mérito o talento, sino de financiamiento. Las becas y la oferta pública gratuita, por sí solas, no alcanzan para cerrar esa brecha.
¿Puede un mercado de créditos educativos bien diseñado ampliar el acceso sin repetir los errores de otros países de la región? A partir de un diagnóstico riguroso del sistema peruano y una revisión comparada de los modelos de Chile, Colombia, Brasil y Costa Rica, las autoras identifican qué funciona, qué riesgos evitar —morosidad, sobreendeudamiento, incentivos mal diseñados— y qué se necesita para construir un sistema sostenible.
El resultado es una propuesta concreta para fortalecer el ecosistema de financiamiento estudiantil en el Perú, en el que las becas, la oferta pública gratuita y de calidad, y los créditos educativos cumplen funciones complementarias. En este marco, las autoras proponen dos modelos de crédito educativo complementarios: uno orientado a favorecer la permanencia y culminación de estudios, y otro destinado a ampliar el acceso a carreras completas.
Una lectura indispensable para quienes diseñan política pública y para quienes lideran instituciones de educación superior, dos actores llamados a construir, juntos, el sistema de financiamiento que el país necesita.