La colaboración eficaz ocupa un lugar en el debate penal. Su expansión no responde a una moda legislativa, sino a la transformación de la criminalidad: organizaciones flexibles, redes transnacionales, estructuras empresariales utilizadas para fines ilícitos, economías ilegales y delitos cuya investigación puede agotarse mediante las técnicas del proceso penal. Sin embargo, la utilidad de la colaboración eficaz no elimina sus riesgos. Esta institución se apoya en una tensión permanente: el Estado ofrece beneficios penales o procesales a una persona que participó en hechos delictivos para obtener información útil contra terceros, organizaciones