¿Está muriendo la universidad o estamos dejando morir aquello que la hizo necesaria? Joseph Dager y Ricardo L. Falla emprenden en este libro una lúcida defensa del pensamiento frente al imperio de las cifras, los rankings y la rentabilidad. Aquí se habla del libro que pierde terreno frente al artículo indexado, de las Humanidades arrinconadas y de una academia cada vez más temerosa de pensar en voz alta. Pero también se habla de resistencia: de la universidad como refugio de la duda, la crítica, la imaginación y la libertad. Con un pie en la historia y otro en las urgencias del presente, los autores recorren las grietas de una institución que todavía puede reinventarse.
Con un prólogo de Carmen McEvoy, quien lo considera una obra pionera y lo inscribe en la defensa contemporánea del humanismo, este es un libro incómodo, pero necesario y profundamente actual, que nos obliga a preguntarnos qué estamos perdiendo cuando la universidad deja de enseñar a pensar. Porque quizá la muerte de la universidad no comience cuando cierran sus puertas, sino cuando dejamos de hacer preguntas.