La Educación para Personas Jóvenes y Adultas (EPJA) constituye en Chile una modalidad destinada a garantizar la continuidad de trayectorias educativas interrumpidas, favoreciendo la inclusión social, laboral y personal de quienes retornan al sistema educativo. Sin embargo, la literatura y las políticas educativas revelan una escasa consideración de las competencias socioemocionales como factores clave para promover aprendizajes significativos y permanencia escolar en esta población. La presente investigación analiza las competencias emocionales presentes en las prácticas pedagógicas de los docentes de la jornada EPJA del Liceo 14 Juan Gómez Millas, ubicado en la comuna de El Bosque, Chile.
Desde un enfoque cualitativo y con diseño descriptivo-interpretativo, se trabajó con una muestra intencionada conformada por docentes, asistentes de la educación y estudiantes. Se utilizaron escalas de observación en aula, revisión documental institucional y recogida de percepciones estudiantiles. Las competencias emocionales fueron analizadas bajo el modelo teórico de Bisquerra, considerando cinco dimensiones: conciencia emocional, regulación emocional, autonomía emocional, competencias sociales y competencias para la vida y el bienestar.
Los resultados evidencian que los docentes aplican con mayor frecuencia competencias vinculadas a la autonomía emocional, la comunicación efectiva y la creación de ambientes seguros y colaborativos; esto se refleja en prácticas de retroalimentación positiva, acompañamiento personalizado y aprendizaje situado. No obstante, se observan debilidades en la conciencia y regulación emocional inicial del grupo curso, lo cual limita el abordaje explícito del estado emocional de los estudiantes y su impacto en la concentración y desempeño académico.
Se concluye que el desarrollo y fortalecimiento de las competencias emocionales docentes favorece la adherencia escolar, el bienestar estudiantil y el aprendizaje significativo, posicionando la educación emocional como un componente central en la EPJA y un desafío pendiente para su política formativa y curricular.