Este libro analiza cómo la sociedad y la diversidad cultural influyen en la construcción de la identidad personal de los estudiantes de secundaria. Aborda la influencia de la familia, la escuela, los medios y el entorno social, así como la convivencia, la inclusión y la multiculturalidad, destacando el papel del docente en la formación de una identidad basada en el respeto y la valoración de las diferencias.