"La felicidad es conversión, es amor y es pertenencia” es un gran libro que nace de una convicción tan sencilla como radical, en medio del ruido tecnocrático y del vacío moral de nuestro tiempo, la verdadera felicidad solo puede brotar de una conversión del corazón, del afecto recibido y entregado, y de una pertenencia real a los demás.
El lector se encontrará, desde las primeras páginas, con un análisis amplio y sin concesiones del mundo contemporáneo. No es un texto más sobre la globalización o la crisis de valores; es una lectura moral y espiritual de la época actual.
El P. Juan muestra cómo la economía global, dominada por élites transnacionales, ha convertido la competitividad y el consumo en criterios supremos. La ciencia, separada de la pregunta por el sentido, ha cedido su lugar a una tecnología que se erige como nueva ideología para decidir qué es el hombre y cómo debe vivir. Asimismo, el Estado, en nombre de una “neutralidad”, renuncia a la ética y deja la vida pública en manos de intereses económicos, algoritmos y poderes invisibles. En este contexto, el ser humano corre el riesgo de reducirse a mero productor y consumidor, sin interioridad, sin horizonte y sin vínculos profundos.
Para sanar esta realidad, el P. Juan rastrea las raíces filosóficas del problema -el materialismo, el utilitarismo, el nihilismo y la absolutización del mercado- y examina con rigor los límites del liberalismo y del socialismo. Ambas ideologías han fracasado al intentar organizar la existencia humana solo desde la economía y el poder, olvidando la pregunta por el bien, la verdad, la belleza y la fraternidad.
Por ello, el gran mérito de este libro es señalar con claridad que el tejido humano se ha roto en el corazón del hogar y en los vínculos primarios.