Miya comienza a soñar con la voz de Wálter, un antiguo árbol de shihuahuaco con quien forjó una profunda amistad en su infancia. El llamado la llevará de regreso a Madre de Dios, donde descubrirá las heridas que la tala indiscriminada ha dejado en el bosque y en los seres que Walter protegía.
A través de una misión trascendental, la historia nos invita a reflexionar sobre la protección de la Amazonía, el valor de nuestros ancestros y la urgente necesidad de cuidar la vida que habita en nuestros bosques.