El reino de Augusto Aníbal Toledo aborda ciertos temas
prototípicos de la crisis de la modernidad; por ejemplo,
la opresión citadina, la monotonía de la vida urbana y
el trabajo alienante. Conecta este tema –tratado desde
el siglo XIX por la literatura de las grandes urbes
metropolitanas– con nuestro tiempo, en el cual dicha
crisis ha degenerado en una distopía apocalíptica cuyo
objetivo es erradicar la concepción humanista del
mundo.