La Policía Nacional del Perú (PNP) es una institución del Estado fundamental para la preservación del orden interno, la seguridad ciudadana y la protección de las personas y sus bienes, pero la eficacia de dicha tarea no solo depende del nivel de preparación profesional de sus efectivos o de la disponibilidad de los aspectos relacionados con la logística operativa, sino también de las condiciones materiales en que se desarrolla su actividad cotidiana. Dentro de esas condiciones consideramos la situación jurídica de los inmuebles que ocupa la institución policial, una condición que, por el contrario, ha quedado en el olvido en el debate público y las priorizaciones institucionales en el tiempo.
El saneamiento físico-legal de los inmuebles de la Policía es un proceso administrativo-jurídico a través del cual se regulariza la titularidad, posesión y uso de los inmuebles de la policía para el funcionamiento de comisarías, unidades especializadas, centros de formación y otras instalaciones de la Policía Nacional del Perú. Para ello se lleva a cabo la verificación del título de propiedad, la regularización registral y la delimitación física de los predios, proceso en el que en muchas ocasiones es necesario resolver controversias jurídicas relacionadas con la propiedad o el derecho de uso de estos lugares.