este libro tiene su génesis en la admiración y agradecimiento a Felipe, profesor, colega y amigo. La preparación de este homenaje es una agradecimiento a su labor como sacerdote, profesor, jefe de Departamento Académico de Teología de la PUCP, y teólogo, animador de tantas comunidades cristianas.
Los textos reunidos en este homenaje abarca las áreas sobre las cuáles Felipe reflexionó como teólogo. Así, la preocupación por la espiritualidad y la ecología integral dialogaron con el interés por el desarrollo humano integral. Estas preguntas académicas se resumen bien en el título del libro ¡Y la vida vencerá!, frase que sólo solía repetir Felipe para dar cuenta de la importancia de cuidar y defender la dignidad de toda vida humana.