El crecimiento de la ciberdelincuencia plantea nuevos desafíos al derecho penal, especialmente cuando una misma conducta puede encajar, al menos aparentemente, en distintos tipos penales. Esta obra aborda uno de los problemas más relevantes en este ámbito: la delimitación del fraude informático y su relación con otras figuras de protección del patrimonio.
A partir del análisis de la legislación peruana, la doctrina, la jurisprudencia y la experiencia comparada, Randolph Tito Esquivel examina críticamente la coexistencia entre el fraude informático y la estafa agravada, así como los problemas de subsunción que esta dualidad genera en la práctica.
El libro propone criterios para distinguir el verdadero fraude informático de aquellas conductas que, aunque se cometan mediante medios tecnológicos, responden a la estructura de delitos patrimoniales tradicionales, y plantea alternativas de reforma orientadas a lograr una respuesta penal más clara y coherente frente a las nuevas formas de criminalidad digital.