Bases para una interpretación de Rubén Darío es la tesis universitaria presentada por Mario Vargas Llosa en 1958 para optar el grado de bachiller en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. El estudio analiza el tránsito decisivo entre la primera etapa de Darío y su plena madurez poética inaugurada con la feliz publicación de Azul... en 1888. El eje central de la argumentación reside en la experiencia vivida por el poeta en Valparaíso durante 1887, cuando descubrió la obra de Émile Zola y escribió el cuento El fardo. Vargas Llosa demuestra cómo esta aproximación al naturalismo funcionó como una «influencia al revés»: al intentar retratar fríamente la miseria de los trabajadores portuarios, Darío comprendió que su verdadero impulso irreductible era la incesante búsqueda de la belleza formal y la maestría verbal. Así, Vargas Llosa explica cómo el conflicto entre esteticismo y naturalismo permitió a Rubén Darío consolidar su propia identidad artística.