«Quimeras y desolaciones... cuentos del ayer», se cimenta en una visión agridulce del Perú, no solo rural, sino también de conocidas urbes. Claramente la pericia descriptiva del autor, sobre la geografía del interior del país, y sus referencias históricas y sociales, logra traducir el modo de ser y estar del poblador del ande: somos lo que hacemos y sentimos.