Hay lugares que no se abandonan nunca. Permanecen en la memoria como un paisaje al que regresamos cada vez que cerramos los ojos. En Chectuyoc, Fernando March vuelve a los años de su infancia en el distrito de Maranganí, provincia de Canchis, región Cusco, para reconstruir, a través de la poesía, un mundo de montañas, eucaliptos, ríos, animales, juegos y pequeñas aventuras, pero también de afectos, ausencias y despedidas.
Entre el Vilcanota, la Casa de Piedra de Chectuyoc, la escuela, sus padres, su hermano y los personajes que poblaron aquellos años, estas memorias trazan el retrato de una infancia vivida en el corazón de los Andes peruanos. Una mirada íntima a los recuerdos que dejaron huella y que, con el paso del tiempo, permanecen intactos en la memoria.
Chectuyoc es, sobre todo, un viaje hacia el origen: hacia esa tierra donde nació una sensibilidad poética y hacia ese niño que, pese al paso de los años, todavía mira el mundo con asombro.